La
sepultada de Antígona
La parte que yo
voy a narrar del libro de Antígona es como sepultan a Antígona y toda la
discusión que se tiene que tomar para dar a cabo la sepultura, esta misma
empieza así:
Creonte le dice a Tiresias:
¿Te estas dando
cuenta de que tus palabras están siendo dirigidas a tu mismo rey?
Tiresias le responde:
Yo sé, pues ha
sido gracias a mí de la manera en que has salvado a la ciudad.
Creonte le contesta:
Eres muy hábil
adivino; pero estas como una persona injusta ante toda la ciudad debido a que
no haces lo que se debería de hacer por esta blasfema
Tiresias le responde:
Me vas a obligar
a decir algo que yo no quería hacer y prefería habérmelo guardado en mi
corazón.
Creonte le contesta:
Descúbrelo por ti
mismo; pero que no sea la codicia la, que te inspire y te obligue a decirlo.
Tiresias le responde:
Ni modo que
crees verdaderamente que, al hablarte de esta manera, lo hago
sólo movido por
el interés y por mis propios gustos y preferencias.
Creonte le contesta:
Por ningún
pensamiento que tuviera pensaría de esa manera, tenlo muy bien entendido, yo no
estoy dispuesto a cambiar esta idea.
Tiresias le responde:
Pues bien, a tu
vez es preciso que sepas que las ruedas rápidas del
Sol no darán,
muchas vueltas sin que un heredero de tu sangre
O algún familiar
tuyo pague su muerte por otra muerte o por su misma muerte; porque tú has precipitado
ignominiosamente bajo tierra a un ser que vivía en su superficie y le has
obligado a vivir en un sepulcro sepultada para el resto de su vida, y para
empeorar la situación de todo mantienes aquí arriba un cadáver lejos de los dioses
subterráneos, sin honras fúnebres y sin sepultura. Y tú no tienes ningún derecho
a hacer eso; ni tú, ni ninguno de los dioses celestes y supremos: es un
atropello que cometes; para eso están las Divinidades vengadoras que persiguen
el crimen y a todas las personas que han cometido algo malo, como las Erinas
del Hades y de los demás dioses, están al acecho para envolverte en los mismos
males que tú has cometido y que te meterá en muchos problemas.
Y ahora mira si
es la codicia la que inspira esta haciendo que me base en mis palabras y en
todo lo que te he dicho. Se aproxima la hora en que lamentaciones de hombres y
mujeres llenarán tu palacio debido a lo que has cometido. Contra, ti se juntaran como
enemigos todas las ciudades en las que las aves de anchas alas, las fieras o
los perros han llevado restos despedazados de los cadáveres y un olor inmundo
hasta los hogares de esos mismos muertos. Tales son los dardos que en mi
cólera, ya que me has irritado, he lanzado como un arquero con la mejor
puntería hacia tu corazón apuñalándote
sin piedad a la hora de una guerra, y cuyas sangrantes heridas no podrás
evitar.
(Dirigiéndose a su lazarillo.)
Tú, niño, llévame
a mi casa que no perderé mi tiempo con personas que son tercas y no saben
obedecer ante una persona que estaba dispuesta a que se hiciera el bien y nada
mas.
En cuanto a él
que descargue su cólera y su ira en gentes más jóvenes que
Yo porque yo ya
no estoy para este tipo de discusiones, que aprenda a mantener su lengua más
tranquila, a no solo hablar sino que también pensar y a acariciar en su corazón
los sentimientos más nobles que los que acaba de expresar ahora ya que estos no
lo llevaran a ningún camino positivo.
(TIRESIAS y
el niño se retiran. El CORO
está aterrado.
Silencio.)
Corifeo le dice a Creonte:
Mi rey: ese
hombre se ha ido después de haber anunciado cosas
Espantosas y muy
malas que creo que a ninguna persona le convendrían estas mismas, y yo he
visto, desde que cambié mi pelo negro por, estos blancos que me cargo ahora,
que este adivino jamás predijo a la ciudad alguna cosa en falsa o algo que no
le fuera a beneficiar a la ciudad o a cualquiera de nosotros
Creonte le contesta:
También yo lo
sé, y mi mente esta en un montón de confusiones porque pienso que lo debería de
hacer por una parte y por otra parte tampoco lo debería de hacer porque la
persona mas sabia que existe en esta ciudad me dijo estas palabras. Es duro
ceder a lo que hiso Antígona; pero no lo es menos resistirse a esto mismo y después
estrellarse contra la desgracia de que mas personas cometan este mismo acto.
Corifeo le dice:
Es necesario tener prudencia y
pensar con calma y con la cabeza antes de hacer las cosas por lo menos
pensarlas dos veces antes de hacer estas mismas debido a que hacerlo con los
ojos cerrados o como mi papa me dijo (a ciegas) no te lleva a nada positivo,
Creonte, hijo de Meneceo.
Creonte le contesta:
Esta discusión no estoy dispuesta a
tenerla contigo Corifeo esa es una decisión que yo tendre qe tomar por mi
propia parte y que yo me tendré que hacer cargo de las mismas consecuencias
sean estas buenas o malas ya que esta será mi decisión y no estoy dispuesto a
cambiarla así de esta manera el pueblo tendrá que respetar las reglas de esta
ciudad y a aprender a obedecer las reglas de los dioses ya que esto es una
blasfema total y este es el final de esta conversación Corifeo no quiero que me
toques el tema otra vez.
(Creonte comienza a cabalgar al palacio para ir a sepultar a Antígona)
Adentro del Palacio:
Creonte le dice a los soldados principales del palacio:
Traigan a
Antígona, yo ya e tomado mis decisiones, ya tuve mi tiempo para meditar y yo sé
que estoy en lo correcto.
Los soldados le contestan a Creonte:
Si mi rey en
seguida le traeremos a Antígona.
(Antígona comienza a caminar hacia Creonte y así mismo le dice):
Creonte si tu
crees que esta es la manera de pagar por algo que supuestamente esta mal debido
a que no le miro nada de malo enterrar a una persona menos a una persona que es
cercana a uno, estoy dispuesta a pagar por las consecuencias si esa ha sido tu
manera de pensar las cosas y de reponer el supuesto “error” que yo e cometido.
Creonte le contesta a Antígona:
Esta discusión
no la voy a tener contigo tampoco así que en marcha que tu castigo será que te
sepulten de por vida cerca de las nieblas de Hades.
Creonte le dice a los soldados:
Llévense a
Antígona que en esta ciudad hay que hacerse justicia por las blasfemas que a
cometido ella.
Enfrente de la tumba les dice a los soldados:
Métanla y
cierren la entrada con la piedra más grande que encuentren hasta que no se
pueda ver ni un rayo de luz.
(Antígona pega de gritos debido al temor que tenia)
Adentro de la tumba Antígona piensa en lo que hiso y dice:
Yo estoy seguro
que la decisión de Creonte fue mala pero él no se apiadara de mi y por eso
mismo tengo que pagar por lo “malo” que he hecho.
Después de muchos pensamientos pasando por su cabeza Antígona se
dice a si misma:
Creonte me ha
dejado aquí sola y no puedo hacer nada para salvarme la vida por lo que he
hecho, aquí en esta cueva me quedare encerrada para siempre ya que no hay
ninguna salida ni ninguna manera de poder escapar y estoy muy segura de que él
no va a cambiar su opinión ni su decisión ya que quedaría como una persona
débil ante todo el pueblo y desde este mismo día todo mundo estaría haciendo
las mismas cosas que yo he hecho ya que si cambia su decisión me salvara y eso
hará que los demás estén mas confiados de que lo pueden hacer y media vez él no
me saque todos se dará cuenta de que si pudo sacrificar a alguien que era hasta
parte de su familia el estará muy dispuesto a hacerlo con cualquier otra
persona que desafíe su autoridad o que no obedezca las reglas que el rey y los
dioses demandan para que todo este bien en la ciudad.
Por eso mismo he
pensado que mi única salida es el suicido así me quito este sufrimiento y no me
ahogo sola en mis propios pensamientos y que estos me lleven a perder la razón.
(Así mismo ella se quita su bufanda y la amarra hacia un pedazo de
roca y piensa)
Esta es mi única
salida de este sufrimiento y por parte sé que los dioses saben que lo que yo he
hecho no fue con ninguna mala intensión sino que solo para poder darle un
descanso eterno y en paz.
De esta manera Antígona se cuelga.
FIN